Dos décadas después de lo previsto, Pepo, Roge y Costa se embarcan en el Interrail, que no pudieron hacer a los 20 años para cumplir la última voluntad de su antiguo amigo Juan Luis, requisito imprescindible para recibir la herencia que este les ha dejado. Con esta premisa arranca Descarrilados, una comedia sobre las ‘Cosas de la edad’, como apunta el tema de Modestia Aparte, que forma parte de su banda sonora. “Nuestra idea es que sea entretenida, que divierta y que la gente salga con ganas de viajar y con una sonrisa de la sala. Es un objetivo que no es menor”, asegura el director Fer García-Ruiz, que debuta en el largometraje rodeado por los conocidos cómicos y actores Arturo Valls, Julián López y Ernesto Sevilla y la actriz Dafne Fernández.

¿Hicieron el Interrail cuando eran veinteañeros?

Fer García-Ruiz: En mi caso sí, de ahí surgió la idea y la verdad es que fue una experiencia increíble. Mi Interrail afortunadamente fue muy diferente. Pero este punto de aventura y de improvisación, con situaciones ante las que no estás enfrente habitualmente ayuda un montón a inspirarte. Que unos cuarentones estén en un ambiente casi de adolescentes daba mucho juego cómico.

Arturo Valls: Hice viajes parecidos, pero el Interrail como tal no. Descarrilados fue una forma de hacer ese viaje que no hicimos en su día.

Dafne Fernández: era una maravilla poder hacerlo en la ficción. Y con cosas tan al límite y tan gamberras.

¿Qué les atrajo de esta road movie?

Julián López: Ernesto y Arturo son personas que conozco desde hace muchísimos años, con las que he trabajado y he compartido mucho y era muy atractivo hacerlo con ellos. Era un guion de comedia muy loca y disparatada que me apetecía mucho hacerla, es muy Resacón en Las Vegas.

Pepo, Roge y Costa son unos hombres en crisis, cuyas formas de relacionarse con el mundo y con las mujeres son anticuadas e incluso machistas en muchas ocasiones, lo que da pie a construir situaciones patéticas y cómicas.

A.V: Por antiguas, por rancias. Porque la sociedad ha evolucionado afortunadamente.

D.F: Aunque hay gente que parece todavía no ha evolucionado.

En el caso del personaje de Costa, una de las referencias ha sido el torero Enrique Ponce

A.V: Basé el personaje de Costa en experiencias propias, cuando a veces te has visto en situaciones que dices ‘aquí ya no encajo’. Por ejemplo, a nivel tecnológico, como se relacionan los jóvenes con las redes sociales y como lo haces tú. En Enrique Ponce era donde más se hacia visible el cambio en las maneras de bailar o de relacionarse, respecto a un tik toker o un veinteañero, que se veían en los vídeos de él que se hacían virales. Yo veía un filón.

Ernesto Sevilla: Yo no he conocido a nadie como mi personaje, gracias a Dios. Pepo es un personaje muy extremo e idiota. Partí de cero.

J.L: En la vida real soy también un poco tiquismiquis y ordenado, pero no tan extremo como Roge o de otra manera. Yo hablé con Fer y le dije si podíamos remarcar lo del idioma todavía más. Ir adelante con eso y que se lo crea, porque eso marca al personaje. Me han pasado muchas cosas parecidas a Roge con los idiomas. Al igual que muchos españoles, es una asignatura pendiente para mí.

Frente a ellos, el contrapunto es el personaje de Lisa.

F. G: Es un poco la conciencia de estos tres descerebrados. Ella sirve de apoyo, es la sabiduría y el sentido común dentro de esta historia.

D.F: Lisa juega las cartas que le han dado y las juega muy bien. Ellos son unos tíos, muy simples, muy simpáticos, que le divierten. Yo he disfrutado mucho del personaje.

La pandemia impidió que pudieran rodar en otros países y tuvieron que recrear todos estos lugares en España. ¿Cómo ha funcionado este plan B?

F.G: La idea era viajar con los actores o al menos hacer recursos de ellos en todos los países, pero no pudimos. Al final optamos por recurrir a la posproducción en muchos casos y rodamos en Madrid y Bilbao. Y mandamos un equipo de cámara por toda Europa a rodar los fondos y ahí fuimos integrando a los actores. 

A.V: ha sido increíble como Bilbao ha ofrecido esos decorados, que parecían Roma o Praga. Y ha sido muy curioso cómo se las han ingeniado los departamentos de arte, localización, directores de fotografía y la cuestión técnica y digital para que parezca que hemos viajado por toda Europa.

 J. L: Se nos ha quedado un Interrail a menor escala, un Interrail vasco.

Los protagonistas necesitan demostrar a través de las redes sociales que han cumplido el itinerario, publicando constantemente dónde están y qué visitan. Se podría hacer un paralelismo con lo que vemos estas semanas de vacaciones, dónde se multiplican las fotos que publica la gente de la playa, de lo que estaban comiendo, etc. ¿Creen que ha cambiado la forma de viajar?

F.G: El antiguo Interrail tú lo hacías a tu manera, con tu itinerario de trenes, te bajabas y hacías fotos y a la vuelta se las enseñabas a la gente. Ahora mismo parece que tienes que enseñar a cada lugar y hacer a todo el mundo partícipe de tu viaje, porque si no parece que no has viajado. Cuando lo importante es la experiencia. Los tiempos son así y esto nos ha ayudado a utilizarlo de una manera cómica en la película.

A.V:  Yo me hacía mi carrete de fotos y llegaba de viaje y lo primero que hacía era revelarlas para enseñarlas y compartirlas. La foto de un paisaje la hemos hecho siempre, pero ahora se ha potenciado, se ha agudizado y quizá se ha ido de las manos.

E.S: Hay gente que lo que quiere es ostentar, e incluso crear una falsa realidad.

D.F: Parece que si no vas en barco no has veraneado.

A.V: YATE digo (bromea).

Sin hacer spoilers, llama la atención que no hay una redención absoluta para los tres protagonistas. Uno podría pensar que después de este periplo se sale mejores.

F.G: He buscado evitar moralinas forzadas y buenismo.

J.L: Es curioso que esto pase con una película rodada en la pandemia, de la cuál también creíamos que íbamos a salir mejores y todo está demostrando que no es así. El ser humano es maravilloso, pero también tiene unas sombras que hacen que tengamos la memoria muy corta. En la película les pasa también a ellos. Los seres humanos somos seres imperfectos.

Foto: ©Goyo Conde – Sony Pictures

  • Arturo Valls
  • Dafne Fernández
  • Ernesto Sevilla
  • Fer García-Ruiz
  • Julián López



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