El IAM renueva el servicio de apoyo en crisis a hijos de mujeres asesinadas por violencia de género


La Asociación Acción Social por la Igualdad (AASI) presta apoyo psicológico temprano a los menores e interviene igualmente en sus entornos familiares y escolares

El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), siguiendo su línea de trabajo para la erradicación de la violencia de género, ha renovado el servicio de apoyo en crisis a hijas e hijos de mujeres víctimas de violencia de género con resultado de muerte. Este programa de atención psicológica, que está gestionado por la asociación Acción Social por la Igualdad (AASI), cuenta con una subvención anual de 129.700 euros, según se recoge en el anuncio publicado el pasado 12 de abril en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).

Este servicio, que durante el primer trimestre de 2019 se ha activado en cuatro ocasiones, pretende favorecer la recuperación emocional de las hijas e hijos menores de edad de mujeres víctimas mortales de violencia de género así como en aquellos casos en los que la mujer resulte gravemente herida, constituyéndose como un recurso de intervención psicológica temprana e inmediata con perspectiva de género. También se atiende a las madres de menores de edad víctimas mortales de violencia de género y familiares cercanos. Este servicio supone una ampliación de los recursos de protección destinados a las víctimas de la violencia machista en Andalucía: mujeres, hijas e hijos y familiares cercanos.

El servicio de apoyo en crisis a hijas e hijos de mujeres víctimas de violencia de género con resultado de muerte o gravemente heridas está dotado de un equipo de profesionales experto en intervención psicológica en crisis, así como en violencia de género, con experiencia en la atención, intervención y orientación a menores y a sus familiares. Su misión consiste en dar una respuesta especializada e integral, fundamental para promover una adecuada gestión emocional y minimizar el desarrollo de trastornos psicológicos y emocionales de mayor envergadura.

Sin la adecuada atención, nos podemos encontrar niñas, niños y adolescentes que pueden sufrir trastorno de estrés post traumático, miedos, terrores nocturnos, inseguridad, ira, aislamiento, sintomatología ansiosa y depresiva, problemas en el control de los esfínteres, regresiones, abuso de sustancias tóxicas y alcohol, huidas del hogar, intentos de suicidios, entre otros problemas.

La activación del programa prevé, por un lado, el acompañamiento e intervención psicológica en crisis con las hijas e hijos de la mujer víctima mortal o gravemente herida y sus familiares, llevándose a cabo un máximo de tres intervenciones presenciales siendo la primera en las primeras 24 horas desde que se active el servicio. Por otro lado, se actúa en la comunidad educativa a la que acuden los y las menores, ofreciendo herramientas y pautas para realizar una adecuada gestión emocional en la acogida (o despedida), además se realiza una sesión dirigida al claustro y demás profesionales del centro y otra sesión al AMPA, madres y padres del alumnado. Por último, se asesora e interviene de forma coordinada con profesionales de otros ámbitos (sanitario, servicios sociales, fuerzas y cuerpos de seguridad, etc.) que puedan atender a las hijas e hijos o a sus familiares en un futuro.



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